miércoles, 18 de agosto de 2010

Proceso creativo del Diseño

Proceso creativo del Diseño

Según Joan Costa el proceso de creación en base al modelo de Wallas y Moles se lo explica en cinco etapas linealmente pero se implanta de manera iterativa, no siguen una secuencia porque muchas veces el diseñador necesita regresar atrás cuando cree necesario comprobar algún dato o buscar más información que aquella que obtuvo de partida.

Etapa I. Información, documentación

Consiste en las reuniones con el cliente y la correspondiente toma de datos, se receptan documentos como el brief con la información de la empresa, los objetivos , necesidades y todo tipo de información que puede ser útil. El diseñador debe escuchar a su cliente para generar un listado, “listing”[1], y tomar nota de todo lo esencial, de la misma manera es su función investigar por su cuenta fuentes que complementen su banco de información.

Etapa II. Incubación, digestión

Se clasifica, organiza y jerarquiza la información, tomando la más importante para empezar a definir el problema tomando en cuenta los objetivos y delinear el camino a seguir. Con el fin de que la idea madure es conveniente relajarse y enfocar la atención. “Esta pausa alimenta la “incubación”, que requiere tanto el “olvido provisional” del problema, para digerirlo, como la atención despierta, siempre abierta a las intuiciones, los destellos de la imaginación creativa, las aproximaciones a la solución”[2].

Etapa III. Iluminación. Idea creativa

La idea aparece como posible solución al problema, aparece esa chispa de imaginación que ilumina nuestra mente, y se trabaja una y otra vez. Es preciso tener en cuenta los objetivos ,analizar, comprender y aprehender la información, y pensar en una solución como estrategia comunicativa, para no tomar una decisión apurada y empezar a materializar las ideas sin un sustento metodológico.

Etapa IV. Verificación. Desarrollo

En este momento se materializa y se da forma a la idea. Al tener un producto que es visible es viable replantear la idea, corregirla, pulirla, ajustarla para que funcione en este sentido. Se pone en juego la idea para rechazarla o adoptarla y así explotarla al máximo. Es conveniente llegar a la simplificación gráfica y pensar en los aspectos conceptuales y formales que permitan su viabilidad, se debe comprobar las posibles soluciones entre sí y evaluarlas. Se recomienda hacer una prueba práctica con otras personas, en lo posible pertenecientes al grupo objetivo del potencial producto para comprobar si el mensaje tuvo el efecto esperado.

Etapa V. Formalización

Se elaboran los prototipos finales donde se distingan sus elementos diferenciadores. Es conveniente presentar sólo tres al cliente si se tiene una colaboración mutua y un nexo permanente con éste durante todo el proceso, ya que así los fundamentos de la posible solución ya están dados y justificados durante todo el proceso creativo.



[1] Costa Joan (2010), Taller intensivo online de Diseño y Desarrollo de Marcas. Pdf, 15 pp. (inédito).

[2] Ibid, 16 pp.

No hay comentarios:

Publicar un comentario